Mirar con los ojos del símbolo, encontrar en un sueño la respuesta para un conflicto; leer en una sincronicidad el movimiento interno que no ha sido visto; Reconocer que cada encuentro encarna un aspecto del mito propio.
Siempre sentí que el arte era una forma de recordar
Desde niña dibujo para entender y honrar lo que me rodea. Seguí el camino que prometía estabilidad, pero nunca encontré mi lugar en los moldes ni en las estructuras que repiten sin preguntar. Mi alma necesitaba otra forma de creación, una que no fuera producir por producir.